Heces amarillas y los problemas relacionados con ellas que debes saber

Al momento de ir al baño, cuando nos referimos a las deposiciones amarillas, estamos hablando de heces color mostaza, con vetas claras, oscuro; lo suficiente para prestar atención. Este tipo de coloración puede aparecer tanto en adultos como en niños, las heces amarillas pueden ser algo normal.

Es fundamenta que este trastorno no se deje de lado, ya que la popo amarilla puede ser una alteración frecuente debido a diversos problemas como una mala digestión, infección intestinal o demasiado consumo de grasas.

Heces amarillas líquidas

Heces amarillas líquidas

Debido a que existe una gran variedad de causas de las heces amarillas, después de observar su existencia, es necesario prestar atención al olor y forma. De esta manera, el especialista podrá realizar un diagnóstico apropiado indicando el tratamiento según sea el caso.

Por lo general, es bastante normal que cambien de tonalidad las deposiciones, incluso las de color amarillo. Posiblemente tu alimentación es bastante variada y al efectuar ciertos cambios tengan un efecto en las deposiciones.

Aunque también las llamadas heces pálidas, pueden ser ocasionadas por ciertos problemas como trastornos de la vesícula biliar y del hígado, trastornos en el páncreas y la enfermedad celíaca.

En cuanto o a la vesícula biliar y el hígado, problemas como la hepatitis o cirrosis disminuyen las sales biliares que sirven a nuestro organismo para la absorción de nutrientes y para digerir los alimentos. El lodo dentro de la vesícula biliar disminuye la bilis en los intestinos, ocasionando dolor abdominal y materia fecal amarilla.

Por otro lado, la pancreatitis crónica, la fibrosis quística o bloqueo en el tubo pancreático también puede complicar las heces amarillas líquidas. Al no digerir las grasas ocurre el aspecto grasoso y amarillo, haciendo que parezca espumosa o hace que flote.

En personas con enfermedad celíaca después de consumir gluten es posible que la materia fecal sea amarilla. La respuesta del sistema inmunológico es atacar y dañar los tejidos en el intestino delgado. Al ocurrir esto, los intestinos no absorben los nutrientes requeridos por el organismo.